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Tintoralba Dulce

Tintoralba Dulce

Notas de Cata

A primera vista, apreciaras el color de este vino, un penetrante color morado procedente de las uvas sobre maduras de Garnacha Tintorera . En boca podemos encontrar sabores a pimienta, cereza, y vino de oporto sobre un fondo mineral. Es suave y sedoso en la boca con una acidez media y unos taninos muy suaves, mostrando puros e inalterados los sabores a frutos rojos. El Dulce tintoralba envuelve la boca de forma amable dejando y un buen y persistente final.

Maridaje

Quesos picante como Cabrales; Valdeón, un queso azul fuerte y picante de Castilla León; Peñamellera, un queso fuerte de leche de vaca procedente de Asturias.

Este vino también va bien con frutos secos, como higos, dátiles, frutas pasas y/o chocolate puro.

Recipes

Si tienes alguna sugerencia de recetas que vayan bien con este vino, nos gustaría conocerlas. ¡Envíala!

Detalles Técnicos

Edad de las viñas: más de 40 años
Rendimiento medio: 15 hl/ha
Vinificación:
Después de seleccionar las fincas específicas, las uvas son vendimiadas a mano y situadas en cajas. Seguidamente se produce una maceración a 10ºC y fermentación parcial a 12ºC. Al final de la fermentación el vino es clarificado y ligeramente filtrado para ser almacenado en condiciones de temperatura controlada.
Producción: 5.000 Botellas de 500 ml.
Variedades: 100% Garnacha Tintorera
Contenido de Alcohol: 10% Vol.
Intensidad de Color: 16
Acidez Total: 5.59 gr./l. en tartárico
Azucares reductores: 240 g.
Grado Baumé:12,80
Sulfuroso Total: 83 mg/l.
Sulfuros Libre: 38 mg./l.

Servir muy frío

Tradición

¿Sabías que el Cereal es el segundo cultivo más importante de higueruela después del vino? Es obvio que nuestros antepasados sintiéndose muy afortunados de tener una gran cantidad de trigo crearan una fiesta en torno a este cultivo. El Rollo de Santa Quiteria, se celebra todos los años durante las fiestas de la Patrona. Durante la Fiesta, juntamos harina de trigo y se amasa con agua y un poco de sal hasta que se convierte en masa suave y que se pueda cortar en pequeños trozos. Después se quita el agua y se lleva a uno de los muchos moldes tradicionales y se pinta de forma tradicional. Es nuestra forma, no sólo de tener una buena excusa para pasar el tiempo con nuestros amigos y familiares, mientras bebemos nuestro vino por supuesto, sino también de un recuerdo para sencillamente ser agradecidos por lo que tenemos.